UNA HISTORIA PARA LA PAZ
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- Publicado el Miércoles, 11 Enero 2012 10:37
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Una antigua leyenda japonesa cuenta que aquel que doble mil grullas de papel será recompensado con un deseo, ya sea tener una larga vida o curarse de alguna enfermedad.
También se regalan tradicionalmente en las bodas como deseo de mil años de felicidad y prosperidad para la pareja.
En la actualidad las grullas de papel se han convertido en un símbolo de paz debido a la historia de Sadako Sasaki, una niña japonesa víctima de la radiación atómica producida por la bomba que cayó en Hiroshima durante la 2ª Guerra Mundial.
Sadako no murió el día de la explosión pero enfermó de leucemia poco tiempo después.
Para animarla durante su estancia en el hospital, una amiga suya le regaló una grulla de papel y le propuso doblar las 999 restantes para conseguir su deseo.
Desgraciadamente, Sadako murió el 25 de Octubre de 1955 después de doblar 644 grullas. Sus amigos y compañeros de colegio decidieron completar las mil grullas como un homenaje a ella y a todos los niños que no sobrevivieron a la guerra.
Para que esta historia no fuese olvidada se levantó una estatua de Sadako en el Parque de la Paz de Hiroshima y en la base del monumento está escrito: “Este es nuestro grito, ésta es nuestra plegaria: Paz en el mundo”
Los niños de Japón vuelven a plegar grullas y a depositarlas cada año en el monumento a Sadako. Por eso el origami o arte de hacer figuras de papel se ha convertido en un símbolo de paz y de rechazo a la guerra.











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